Va más allá del sexo…
Es conexión, consciencia y expansión del placer a un nivel más profundo
• Reconecta con tu energía
• Despierta tus sentidos
• Eleva tu bienestar
10% de descuento para los 2 primeros clientes que llamen desde la web.
– Reserva ahora y vive la experiencia.
Solo necesitas venir con apertura y ganas de recibir. No hace falta que traigas nada: en mi templo encontrarás todo lo necesario —duchas, toallas, bebidas, infusiones, etc.— No hay nada de lo que debas preocuparte, solo relajarte y disfrutar.
Puedes hacerlo desde el mismo día o con hasta un mes de antelación.
Lo ideal es reservar con uno o varios días de anticipación.
Te recomiendo elegir tu cita cuando estés segur@ del día y la hora en que podrás venir.
El masaje tántrico es un momento sagrado para honrarte, reconectarte con tu placer y con tu crecimiento interior. Será un verdadero placer recibirte.
Puedes elegir el masaje que más te atraiga, pero para comenzar recomiendo el “Tierra” o el “Aire”. Las sesiones de 2 horas o más son ideales para quienes ya tienen experiencia previa.
Durante la sesión, simplemente mantén una actitud receptiva. Permite que las sensaciones te guíen, sigue mis indicaciones y entrégate al disfrute del cuerpo, la respiración y la energía.
No es obligatorio, aunque es recomendable evitar los orgasmos al menos 24 horas antes de la sesión. Esto ayuda a potenciar la energía y la sensibilidad durante el masaje.
Te recomiendo realizar una ducha consciente antes del masaje y evitar el uso de perfumes o lociones. También es aconsejable no comer en las dos horas previas y evitar alcohol o sustancias estimulantes. Por favor, llega puntual: ni antes (no hay sala de espera) ni después, ya que puede haber otra sesión programada.
Depende del tipo de masaje, de la experiencia del receptor y del flujo energético del momento. Las sesiones pueden durar entre 1 y 3 horas. El tantra es un viaje sin prisa: se vive con calma, sin la sensación de acelerar el tiempo.
Depende de cada persona.
Yo, Riri, como masajista tántrica, trabajo con mis manos en todo el cuerpo, incluida la zona genital, desde una conexión consciente y sin prisa.
Si la excitación llega a un punto alto, puedo reducir o cambiar el ritmo antes de la eyaculación para prolongar el placer y la energía.
Algun@s eligen culminar con el orgasmo, y eso también es totalmente válido: es una expresión natural del gozo y la vida.
En el tantra, el orgasmo no se busca, se permite.
Cuando llega de forma natural, es más profundo y transformador que lo que normalmente conocemos.
No. Estos masajes están abiertos tanto a hombres como a mujeres que deseen explorar un nuevo mundo de relajación, sensualidad y autoconocimiento. El tantra puede transformar profundamente tu relación con el placer y con la vida.